Arco coreano: una herramienta ancestral renacida en la era moderna

Korean Bow – an ancient tool reborn in modern times

Desde tiempos inmemoriales, los coreanos han sido reconocidos en todo el mundo por su extraordinaria maestría en la fabricación de arcos, así como por su legendaria destreza con el arco.


<Una pintura de una escena de caza en la pared de la tumba de Muyongchong representa la vigorosa habilidad ecuestre del pueblo de Goguryeo (37 a. C.-668 d. C.) .>

Suryeopdo, una representación de destreza inigualable con el arco y a caballo

El arco fue una herramienta esencial de la vida cotidiana en la antigua Corea, hasta que en la era moderna cedió su lugar a armas tecnológicamente más avanzadas. El arco era el símbolo del rey; las flechas simbolizaban la luz del sol. Se creía que un buen arquero era alguien capaz de controlar el sol: el rey. Jumong, fundador del antiguo reino coreano de Goguryeo (37 a. C.-668 d. C.), significa literalmente «alguien hábil con el arco». En efecto, el pueblo de Goguryeo era célebre por su sobresaliente manejo del arco y la flecha a caballo, una destreza recogida en numerosas anécdotas históricas. En la tumba de Muyongchong, del período Goguryeo, descubierta en el antiguo territorio manchú, se conserva una pintura antigua en excelente estado que muestra la fuerza y el vigor del pueblo de Goguryeo. Titulada Suryeopdo (pintura de caza), en el lado derecho presenta un carro tirado por un buey blanco detrás de un gran árbol, mientras que en el izquierdo muestra guerreros cazando. Cinco hombres a caballo, con sombreros adornados con plumas, tensan sus arcos para cazar tigres y ciervos, con montañas al fondo. La pintura ilustra la energía dinámica de los cazadores que avanzan velozmente entre montañas y arroyos, así como a los jinetes ejecutando el movimiento de gran dificultad de soltar por completo las riendas para girar el torso y disparar flechas.

<Los arcos coreanos se caracterizan por el uso de cuernos y tendones de buey.>

Gakgung: el arco tradicional más pequeño, pero de mayor alcance

En términos generales, existen tres tipos de arcos en el mundo: dansungung (arco simple), ganghwagung (arco reforzado) y hapseonggung (arco compuesto). El dansungung es un arco sencillo fabricado con varillas de madera o bambú que se utilizó principalmente en las zonas sudorientales de Norteamérica, Oceanía y el África subsahariana. Durante la Edad Media, el dansungung se empleó en regiones de Europa al norte de los Alpes. El ganghwagung tiene el cuerpo atado con cuerda para aumentar su resistencia; se han excavado ejemplos en los vestigios de Maglemose, de la era mesolítica del norte de Europa. También se han hallado arcos reforzados mediante el envoltorio de una pieza de madera alrededor de la parte central del cuerpo en las islas Aru de Indonesia, entre los pigmeos africanos, así como en el noreste de Asia y Alaska. El hapseonggung es una versión más desarrollada del ganghwagung. Se cree que el hapseonggung fue inventado por tribus nómadas de Asia Central y se ha encontrado a lo largo de la costa mediterránea y en regiones de Asia Central, China y el oeste de Norteamérica. Se fabrica pegando dos láminas de madera con cola o adhiriendo tendones animales al reverso del cuerpo del arco. El hapseonggung es el más desarrollado de los tres tipos y fue el arma preferida de los jinetes por su potencia, pese a su tamaño relativamente pequeño.


<Una pintura de Kim Hong Do muestra a un seonbi (intelectual de la dinastía Joseon) usando arco y flecha durante el período Joseon del siglo XVIII.>

Los arcos tradicionales coreanos pueden clasificarse en las siguientes categorías: gakgung, gogung, jeongryanggung, yegung, mokgung, cheolgung y cheoltaegung. El gakgung se utilizó principalmente durante la dinastía Joseon como arma básica del ejército y se fabricaba con cuernos de búfalo de agua. Elaborar un solo gakgung llevaba aproximadamente cuatro meses y requería materiales como cuernos de búfalo de agua, tendones de buey, bambú, madera de morera, cola elaborada con la vejiga natatoria de la corvina y corteza de cerezo. Los gakgung fabricados de este modo eran de pequeño tamaño, pero podían disparar flechas a grandes distancias. En comparación con el arco largo británico, capaz de disparar a 200 metros, el gakgung puede lanzar una flecha hasta 500 metros, con un alcance efectivo de 350 metros.


<El pueblo coreano es conocido por sus excepcionales técnicas de fabricación de arcos. Un maestro artesano arquero elabora un arco y una flecha siguiendo el método tradicional.>

Los arqueros coreanos reescriben la historia del arco

Junto con británicos y japoneses, los coreanos utilizaron el arco durante el mayor tiempo posible antes de verse obligados a ceder ante tecnologías más avanzadas. Sin embargo, el arco y la flecha coreanos, que casi desaparecieron entre las convulsas mareas de la era moderna, renacieron en el deporte del tiro con arco. En el 30.º Campeonato Mundial de Tiro con Arco, celebrado en Berlín Occidental en julio de 1979, Kim Jin Ho, entonces estudiante de secundaria, logró un récord mundial al ganar cinco de las seis pruebas. Tras esta primera victoria, Corea siguió consolidándose en el escenario mundial como una potencia del tiro con arco. Los arqueros coreanos han ganado medallas de oro en casi todas las competiciones internacionales de tiro con arco, incluidos los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, el Campeonato Mundial de Tiro con Arco de Seúl en octubre de 1985, los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Al batir también diversos récords mundiales, los arqueros coreanos están reescribiendo la historia del tiro con arco mundial.

En el pasado, el pueblo coreano era llamado «el pueblo oriental hábil con el arco». Esta antigua tradición continúa hasta nuestros días. No es casualidad que Corea exhiba una de las mayores destrezas con el arco del mundo.

* Fotografías por cortesía de la Enciclopedia de la Cultura Coreana, la Administración del Patrimonio Cultural de Corea y el Museo Nacional de Corea.